El cometa verde...C/2022 E3(ZTF)
Llevamos unas semanas en las que solo se habla de un cometa, este parece que la última vez que nos visitó fue hace 50.000 años. Estamos en enero el mes más frio del año.Voy camino de mi lugar de observación favorito, ya presagio que la noche será dura, llevo todo el equipo necesario para estas noches, doble calcetín un par de plumíferos, guantes gorro etc, esto no quita que un par de noches todas las temporadas suframos un frío estremecedor y esta noche será una de ellas.
Esta noche la luna se esconderá a las 2:09 am, así que no tenemos prisa en llegar y montar.
Decidimos cenar en el pueblo de higueruelas, llegamos allí sobre las 9.30 o así y el pueblo está desértico ningún bar abierto, hace ya tanto frío que la gente está encerrada en sus casas.
No nos queda más remedio que volver unos 12 kilometros hasta Villar del arzobispo, nos cogió el teléfono el dueño de un bar llamado San Miguel y nos haría un hueco para cenar.
No esperábamos cenar tan bien,la cena se alargó con copas,chupitos y esas conversaciones sobre astronomía que nos fascinan a los tres.
Sobre las doce y media salíamos del bar y nos dirigimos hasta el lugar de observación, no exagero si cuando baje del coche ya teníamos el termómetro a un grado positivo.
Monte el equipo de fotografía que consta de un evostar 72 Ed y una montura con seguimiento en un solo eje, la famosa star aventurer que tan buenos resultados está dando. Ya no sentíamos los dedos de las manos y buscamos el cometa todavía con la luna sobre el horizonte, era fácil de encontrar pues estaba bastante acotado por referencias de compañeros que llevan días observandolo.
Decidimos mientras observar algunos cúmulos abiertos y como no, la Luna.
Me costó elegir el encuadre perfecto para intentar capturar sus dos colas,ya en tomas de sesenta segundos se veía color y bien definida sobre todo su cola principal.
La verdad es que la temperatura no dejaba de descender,decidimos observar juntos con el telescopio de Joan,un dobson de dieciséis pulgadas que nos ofrece unas imágenes muy buenas en cielo profundo, yo no monte mi telescopio manual de 254 mm, hacía tanto frío que los dedos de los pies se me estaban entumeciendo.
La mesa donde suelo dejar los oculares tenía encima unos prismáticos de 10x50 de un compañero, estaban literalmente congelados y pegados a la mesa, decido tomar la temperatura con el SQM y casi nos caemos de culo cuando vimos la lectura.
Bufff no puedo describir esa sensación pero ya llega un momento en el que la pasión se queda en un lado, los tres teníamos ganas de irnos a casa, Colomina saco su famoso chocolate caliente que entra por la garganta como si de medicina se tratara.
No fue una noche reseñable de objetos,pero si comentar que al ocular el famoso cometa era bastante decepcionante, se resolvía su núcleo como estrella desenfocada y una especie de nuvecilla en un lado difuminandose con el fondo de cielo era lo que se podía observar de su cola, nada que ver con el neowise o cometas de años atrás que fueron muchísimo más vistosos, pero en fin este jamás volverá a cruzarse con nuestras pupilas y la ocasión es única.
Me despido de esta pequeña crónica con lo que saque aquella noche con el 72 Ed, comentar que no fui capaz de procesar ese material y el amigo Rafa Barberá compañero de agrupación hizo la magia.



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